Reflexiones

NO HAY NADA QUE ESTÉ FUERA DE LUGAR

Estuve muchos años queriendo que mi vida fuese de otra manera. Queriendo que yo fuese de otra manera. Queriendo que otras personas fuesen de otra manera. Y no sólo queriéndolo, también intentándolo. Hasta que comprendí que no tenía ese poder. El poder de cambiar lo que estaba sucediendo. El poder de dejar de sentir como sentía. El poder de tocar con la varita al mundo que me rodeaba y pintarlo del color que más creía que me convenía.

Y para llegar a esa RENDICIÓN total y absoluta de LO QUE ES, he tenido que luchar mucho. Luchar contra mí. Contra los demás. Contra el Presente. Contra la Realidad. Una lucha que me suponía un desgaste energético y emocional infinito. Una lucha que CREÍA que era mi deber. Mi obligación. Una lucha de supuestos valientes, de supuestos inconformistas, de supuestos héroes…

Nos venden (compramos) que si luchas por tus sueños, los alcanzarás. Algunos lo hacen. Otros no. Y no porque hayan luchado menos, sino porque no todos los sueños se cumplen. No todos los amores son para siempre. Y no todas las enfermedades se curan. Por muchas ganas que tengas de ello.

Muchos hablan de cómo alcanzar tus sueños, pero pocos hablan de qué pasa luego….

Luchar contra lo que sientes, contra lo que se está dando, jamás, jamás, jamás, te va a dar PAZ. Porque lucha y Paz son incompatibles. Porque si luchas, no Amas (lo que ahora Es). Y si no Amas, ¿qué más da por lo que luchas?

Las respuestas están en tu Vida de Aquí y de Ahora, no en la de ayer ni en la de mañana. Porque la Vida sólo se está dando Aquí y Ahora. El pasado y el futuro son ilusiones que crea nuestra mente. Y una ilusión es una mentira.

CREEMOS que hay situaciones, experiencias, que están fuera de lugar. Que no deberían estar sucediendo. Que no son correctas. Y yo me pregunto: ¿Quienes somos nosotros para juzgarlas? ¿Quienes somos nosotros para decir que esa emoción que sientes no deberías sentirla? ¿Que ese sufrimiento no es normal? ¿Que ese vacío es un síntoma de que algo en ti está mal?

¿De dónde salen esas interpretaciones? ¿Esas percepciones? ¿Esas creencias?

Nada ni nadie puede estar fuera de lugar porque está SIENDO justo en el único lugar que existe: el Presente. Que me guste más o menos no tiene nada que ver con la Realidad sino con mi moralidad. Moralidad que tampoco tiene nada que ver con esa VERDAD que se escribe en mayúsculas y de la que tan poco se habla porque tan poco se SABE.

La mayoría de personas basan la Verdad en sus propios pensamientos. En sus razones. En su lógica. En sus creencias. En el personaje que son. Y la Verdad habita en la Consciencia, no en la mente. Habita más allá de nuestro cuerpo. De nuestras neuronas. De nuestra cultura. De nuestra inteligencia. De nuestros conceptos espirituales y hormonales…

Hay mucha gente que nunca se ha preguntado quién es el que es consciente de los pensamientos que tiene. Se creen que el pensamiento y la Consciencia son lo mismo. Que su identidad y la Consciencia son lo mismo. Y sin esta base tan básica no puedes llegar a Comprender de dónde viene tu lucha (sea la que sea) y el sufrimiento consecuente de ella.

Si no eres consciente de que tú no eres tus pensamientos ni tus ideologías ni tus creencias ni tus sentires, vivirás guiados por ellos. Manipulados por ellos. Oprimidos por ellos. Encarcelados por ellos. Esclavizados por ellos. Agredidos por ellos. Y reaccionarás creyendo que quienes te causan esa falta de libertad y de paz que sientes son “fulanito o menganito”, cuando en Realidad, eres tú mismo, creyéndote tus propios pensamientos ilusorios (todos los pensamientos lo son), el que te la está “provocando”.

La Consciencia te lleva a darte cuenta de que la Libertad y la Paz están en tu mano. Te abre una puerta a ser salvado de ti mismo. De la falta de conocimiento que tienes sobre el funcionamiento de la mente y sobre la existencia de la Consciencia. Te lleva a DESPERTAR de tu propia ignorancia y a hacerte RESPONSABLE de ella. De ti.

La Consciencia no piensa. No cree. Sólo es Consciente. Sólo ES. Por lo tanto, cualquier pensamiento que tengas de la índole que sea no es Verdad. Por muy “iluminado” que éste sea. Por muy de moda que esté. Por muy consciente y evolucionado que digan que es.

¿Entonces todo lo que pensamos es mentira? ¡¡Sí!! Todo lo que piensas sobre ti es mentira. Todo lo que piensas sobre tus padres es mentira. Todo lo que piensas sobre el cambio climático es mentira. Todo lo que piensas sobre los políticos es mentira. Todo lo que piensas sobre tu pareja es mentira. Todo lo que piensas sobre el amor es mentira. Todo lo que piensas sobre la iluminación es mentira. Todo lo que piensas sobre el éxito es mentira. Todo lo que piensas sobre el propósito de vida es mentira. Todo lo que piensas sobre el sufrimiento es mentira. Todo lo que piensas sobre todo lo que piensas… es mentira. Porque sólo son pensamientos, opiniones, creencias, que no tienen nada que ver con LA VERDAD.

Entonces, ¿qué es Verdad? La Consciencia que es consciente de todos esos pensamientos, opiniones, identidades, reacciones, emociones, sentires y creencias.

Porque la Verdad es neutra. La Consciencia es neutra. Sólo observa. No juzga. No clasifica. No etiqueta. No excluye. NO SEPARA, porque para ella TODO ES UNIDAD. Porque Ella Es Unidad.

Pero no tenemos que olvidar que aunque seamos conscientes de que somos esa Consciencia y no aquello de lo que somos conscientes, también pensamos. También sentimos. También somos Humanos. Y esto nada ni nadie nos lo que puede arrebatar. Ni siquiera el pensamiento de querer hacerlo. Recuerda que la Consciencia no piensa, así que “quien” quiere mejorarse, cambiarse, evolucionarse e iluminarse es un simple pensamiento. Pensamiento que, igual que el resto, no es VERDAD.

¿Alguna vez te has preguntado QUIÉN, dentro de ti, quiere ser más de lo que es?

Porque he visto durante mucho tiempo, a mí incluida, como alumnos-maestros-gurús espirituales repiten por activa y por pasiva que “no somos nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestro ego”, pero que son fervientes seguidores de sus pensamientos, de sus emociones y de su ego. Me pregunto si alguna vez se han cuestionado de dónde viene ese impulso, esa necesidad de mejorarse, de perfeccionarse, de “exitarse”, de “extasiarse”, de “abundarse”, de iluminarse. Y si alguno se ha dado cuenta de que viene de la misma mente que enseñan a los demás que no son.

Es una trampa en la que caemos la mayoría. La de pretender cambiar un pensamiento por otro cuando el pensamiento, sea el que sea, no es real. Por lo tanto, es absurdo intentar cambiar algo que no existe (por mucho que parezca que sí).

Es como si el pensamiento “el elefante puede volar” me causara tristeza. Y utilizara una herramienta-técnica-método para modificar ese pensamiento por el de “el elefante no puede volar” y así dejar de sentirme triste.

¿Te imaginas pasarnos la vida cambiándonos todos aquellos pensamientos que nos creemos y que nos provocan sufrimiento? Sería agotador y nunca acabaríamos. Porque estaríamos cortando ramas que vuelven a crecer en lugar de ir a la raíz.

Y la Raíz es tan simple como COMPRENDER que cualquier pensamiento, te lo creas o no, es una ilusión.

Es en la Consciencia donde habita la Paz y no en la corrección de tus pensamientos o de tu ego.

No tienes ni que hacer el ejercicio de dejar de creer en tus pensamientos. Es tan sencillo como ser Consciente de tus creencias, de tus pensamientos, de lo que te remueve esto y aquello. Esta persona o aquella. Y punto. No es ni bueno ni malo tener según qué creencias. No las podemos evitar. Hemos sido educados en ellas. No podemos controlar nuestras pasiones. Nuestros ascos. Nuestros gustos. Nuestros disgustos…

Ni siquiera podemos aprender a ser conscientes. Porque no es algo que se aprenda. Es algo que se ES. No hay técnicas para ello.

¿Cómo te observas a ti mismo cuando no te estás observando a ti mismo?

No es posible no ser lo que estás siendo ni ser lo que no estás siendo. No es aprendible ni desaprendible conscientemente. Otra cosa es que la Vida te lleve a percibir esa Consciencia. Pero es la Vida la que lo hace, no tú.

El gusano no se transforma conscientemente en mariposa. ¿Sabes por qué? Porque no sabe que se va a transformar en mariposa. No sabe lo que está ocurriendo ahí. Así que no sabe cómo hacerlo. Cómo sucederlo. Es un proceso en el que no interviene. Simplemente, ES así.

A nosotros nos ocurre lo mismo. Algunos tendrán cierta Consciencia y otros no. Y ni los que la tienen ni los que no, pueden hacer algo por evitarlo. No está en su mano. Y ninguno de ellos es mejor o peor que el otro. Ambos son perfectos tal cual son porque ambos son igual de VIDA. Ni menos ni más (este juicio procede de la mente, no de la VERDAD).

Un color es un color independientemente del color que sea.

Sólo SABES lo que sabes cuando lo sabes. Ni antes ni después.

Por eso, no hay nada ni nadie que esté fuera de lugar. Todos SOMOS y ESTAMOS en el preciso lugar, en el momento exacto y Perfecto para SER lo que somos: VIDA.

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